28/03/2025
Autor: Antonio Granadilla
A mi hermano José Antonio
Mi hermano murió al nacer. Hace más de cincuenta años.
Y de dos años hacia acá, se me ha hecho cada vez más presente.
Tras compartir con otros, en consulta, en charlas, en conversaciones más o menos
formales, historias y pensamientos sobre las pérdidas de nuestros seres queridos, las
vivencias con mi hermano fueron regresando a mí. Su ausencia permanente. Los duelos
silenciados. Jamás escuché a mi padre hablar de él. El niño. Los sentimientos de dolor
contenidos. Sin expresión. Encerrados.
Este duelo familiar recorre la historia de mis padres y mis hermanos. Mi propia historia.
Mi vida. Y la historia de cómo mis padres, más tarde también yo y mis hermanas,
supimos acercarnos al dolor. Al fracaso. Al desgarro interior. Así como a la aceptación y
la esperanza.
El poema y las imágenes que comparto aquí son una ofrenda.
A su imagen… la que pudo haber sido.
Y al vínculo que nos unió; hoy renacido.

José Antonio, hermano mío
¿aún eres niño en la eternidad?
Nuestro amor tiene hoy ventanas,
frescos vientos de luz y mar.
Ayer viniste a mi lado,
entre ilusiones y fantasía.
Cuando arreciaba la pena.
Cuando a solas me recomponía.
Brazos tiernos, fuertes, nobles.
Anchos hombros donde llorar.
Protegiéndome. Cuidándome.
Amor y fuerza y libertad.
No olvidaré esa mañana.
Cordobesa. Soleada.
Yendo a ti secretamente.
Con mirada ilusionada.
Busqué tu rastro en un nicho,
y se cayó mi alma al suelo.
Ya no estaba ni tu nombre,
solo un sucio y vacío agujero.
Silenciarte… hasta los huesos,
hasta el tuétano me cala.
Me abre tormentas de ausencias,
que me granizan el alma,
que me dejan el frío dentro,
que me dejan desvalido.
Culpable buscando chuscos
por no merecernos cariño.
Ahora te siento más vivo.
Y libre entre mis adentros.
No vienes a quitar penas
ni miserias, ni lamentos.
Vienes mariposa alada
como niño hermoso y puro.
Con rizos negros vibrantes.
Con canciones bendecido.
Te nos fuiste solitario,
exhausto, tierno y furtivo.
Hoy quiero abrazarte hermano.
Y entregar mi pecho herido.
Por si eso ayudara en algo
Por si nos sirviera, digo.
De cobijo, espejo, luna,
de cura, de tul de lino.
Hermano, hermoso, valiente.
Tierno rapaz. Bienvenido.
Quererte quiero y besarte.
Y encontrarte como un lirio.
A mi hermano José Antonio Granadilla Villarejo
Nacido y fallecido el 2 de mayo de 1974.
Agradecimientos del autor: las imágenes son una creación de mi amiga Begoña Rentero. A quien quiero agradecer el cariñoso, entregado y delicado trabajo de creación y composición. Junto al trabajo técnico y plástico siempre sentí un acompañamiento emocional, espiritual y humano que ha hecho más fácil un crítico proceso.